lunes, 14 de noviembre de 2022



Presentamos hoy unos textos de la obra del Pontífice, que deberían ser reconsiderados por muchos viryas, que en la fatiga de guerra buscan compañía pasu y en ese camino están siendo absorbidos por la religión De la Nueva Era de la Sh.

Pueden estar al tanto de todo lo publicado en las redes, mirar todos los vídeos sobre Gnosis, y simil gnosis, pero si no leen, y aceptan la VERDAD de la Gnosis Hiperbórea del Pontífice Nimrod de Rosario, solo acumularán “conocimiento” general.
La Sabiduría Hiperbórea es para ponerla en práctica.
Estamos en un campo de batalla continuo. Confunden camaradería con amiguismo, y desde ahí no tienen idea de lo que es el HONOR.
Según los simios disfrazados de gnósticos, el honor es no reírse de los simios que hacen de viryas, el honor es no tirarles los sombreros a los viejitos, honor según esta nueva religión, es defender a los perdidos aunque estén en una etapa adolescente crónica y se dediquen a todo acto lúdico, ellos consideran deshonor a la corrección de las burradas que multiplican indiscriminadamente.
Esto no es un juego, esto va de elegidos, de pocos que leyendo y aceptando la Verdad de la Gnosis, tienen la posibilidad de arribar a misterios, tienen la posibilidad de ser iniciados, autoiniciados. Y por eso la importancia de estos textos.
NO SOMOS TODOS IGUALES Y POR LO TANTO NO TODOS TIENEN LA MISMA POSIBILIDAD.
“ Por esotérico entendemos, como lo indica la palabra griega EISOTHEO, un “hacer entrar” en el misterio. “Por ello, al hablar de “iniciación esotérica” queremos significar un “comienzo” (initium) por un lado, y un “hacer entrar” (EISOTHEO) por otro.
Sabido es que, desde Aristóteles, lo esotérico se opone a lo exotérico o profano en el campo del conocimiento. Pero este conocimiento a que alude lo esotérico no es precisamente un “saber oculto” por su carácter secreto, sino por su calidad de “saber privilegiado”, es decir categóricamente jerárquico. El esoterismo abre una puerta “para pasar” (EISOTHEO) desde un mundo profano, asentado gnoseológicamente en categorías falsas producto de una errónea percepción de lo real, que es a su vez ilusorio en su materialidad concreta, a otro mundo espiritual de puras percepciones metafísicas, considerado, paradójicamente, como verdaderamente real. Sin embargo, la puerta que el esoterismo abre, no puede ser traspuesta por cualquiera; no todos los profanos están calificados para acceder a tal saber “superior”. El “saber esotérico” supone el “privilegio” de su conocimiento y requiere, por lo tanto, de un “control” en esa puerta que abre para “hacer entrar”, EISOTHEO.
Este control es precisamente la “iniciación esotérica” de los profanos capacitados para ello, es decir, de aquellos hombres que son “iniciables”.”
El esoterismo de mano de la Sabiduría Hiperbórea abre las puertas cerradas por el demiurgo de esta cárcel. Algunos podrán llegar a la puerta, gracias al conocimiento de los libros, unos pocos de los que lleguen a la puerta, tendrán comprendidas las claves de la cerradura, muy pocos de los que tengan comprendidas esas claves (profanos capacitados e “iniciables”, podrán utilizarlas para salir.
Si no ponen voluntad en la lectura, comprensión y si además no son capaces de aceptar esa VERDAD nunca podrán franquear esa puerta cerrada. Todos los que vivan en la duda, ambivalencia, en el juego del maestro y guía, en la interpretación cual pastor evangélico, están jugando con su posibilidad de ser libres. Están presos de su símbolo. Nunca hay que identificarse con el símbolo como promueven los gurues de youtube, a no ser que quieran ser el bocado del Demiurgo.
Años en el camino de la gnosis, participando a medias, intentando generar nuevas órdenes en el final del Kaly yuga, jugando a ser vrayas de cartón, enviadas de Freya con poemas lastimeros, psicólogos de la orden de Melkisedeck, sin contar a todos los seguidores de estas quimeras, que aun habiendo leído todo, siguen en estos actos lúdicos, y que sólo son elementos shambálicos para atraer a mas perdidos al pantano de la legía.
“La tolerancia es la virtud de los hombres sin convicción”
Tenemos la convicción de que la Sabiduría Hiperbórea de Nimrod de Rosario es en este punto del Kaly yuga, la única posibilidad de liberación, es marcada nuestra intolerancia con los tergiversadores, los fariseos que intentan enriquecerse de ella, los lúdicos que gustan jugar de iniciables haciendo destrucción de la gnosis, y a ellos les va el siguiente texto que no terminan de comprender.

“La camaradería no es un vínculo cuantificable, una relación mensurable, una razón entre compañeros. No es un mero nexo afectivo, como la amistad, sino coincidencia espiritual, identidad de ideales que se realizan simultáneamente. La camaradería es determinada por instantes absolutos: el tiempo y el espacio del hecho; pero carece de dimensión temporal extensiva; vale decir, la camaradería no admite categoría de duración, es inconcebible un Camarada permanente, como un amigo. La camaredería produce Camaradas del acto, de la circunstancia coincidente; implica el encuentro de dos o varios, en un mismo instante, con un ideal común que se concreta. La amistad, por el contrario, es temporalmente extensa y espacialmente limitadora y abarcante; consiste en un grueso nexo sentimental, casi mensurable, que une a las personas con independencia del hecho en el que participan. La amistad es
independiente de toda norma ética porque brota del corazón, como toda relación afectiva. En la camaradería, por el contrario, siempre está presente el Honor. Se exige no cuestionar la conducta moral de un amigo; es obligación, en cambio, observar la actitud ética de un Camarada: Se podría traicionar a la patria, con ayuda de un amigo. Pero sólo es posible morir por la patria, con ayuda de un Camarada.
De la oposición entre la amistad, afectiva, y la camaradería, espiritual, surge con claridad por qué el traidor consigue extender su traición en el tiempo, “para siempre”, análogamente a la amistad, y por qué el héroe debe demostrar su valor en el acto de un instante, instante que el Honor, y la ética de la humildad, obligan a olvidar posteriormente: ese instante del héroe, que lleva implícito todo el valor en el acto de su ocurrencia, es la instancia absoluta de los Camaradas, la coincidencia perfecta de los que van a luchar a favor del mismo ideal. Porque, y la aclaración es evidente, el instante del héroe es un tiempo propio de Kshatriyas, de Guerreros, es decir, de Camaradas.

En una trinchera, están refugiados un jefe y diez soldados. De pronto cae adentro una mortífera granada. Un soldado se arroja sobre ella y amortigua la explosión con su cuerpo: ha muerto pero ha salvado a todos los demás; es un héroe. Hay que advertir, en este ejemplo, que el héroe, en su instancia absoluta, es el líder carismático del grupo. Observemos bien: se trata de un ejército profesional, existen jerarquías y grados militares, superiores y subordinados,
jefes y soldados. Sin embargo esa organización exterior, ese orden superficial, no cuenta frente a la Muerte imponderable; las fuerzas internas del orden humano son impotentes para oponerse a la potencia disolvente de la Muerte.

Al caer la granada, en la trinchera, sólo son reales la Muerte y los hombres que van a morir:
en ese instante de terror no hay superiores y subordinados, jefes y soldados, sino hombres que van a morir. Pero alguien decide oponerle el cuerpo a la Muerte. Lo piensa en un instante y lo decide: él detendrá a la Muerte, no la dejará pasar más allá de sí. No es un suicidio: es un acto de entrega de la propia vida en favor de un ideal. “Muero para que triunfen ellos”.

Primer acto:
Cae la granada en la trinchera y la granada es la Muerte: frente a Ella, un grupo de hombres va a morir.

Segundo acto:
Un hombre se levanta desde su propia humanidad y decide “morir él solo y salvarlos a ellos”, “para que triunfen ellos”. Y quien así obra no es ni jefe ni soldado, pues el valor no requiere jerarquías, sino el héroe. He aquí el milagro: un soldado se apodera de la instancia absoluta y deja de ser soldado para convertirse en héroe. Y ya no hay jefes ni soldados, ni siquiera hombres que van a morir, sino el héroe y sus Camaradas.
Sus compañeros, jefe y soldados, son los Camaradas que coinciden junto a él en el acto de la Muerte. Pero, por sobre todos los actos, está el objetivo de la guerra, el ideal del guerrero, la patria o tal vez una meta nacional. La realización del ideal necesita, pues, el hecho de la vida. La Muerte, en ese caso, es el Enemigo. De allí que, frenar a la Muerte, evitar que quite la vida de los que luchan por el ideal, sea un acto de servicio al ideal, fuera de todo reglamento. Si no fuese así, el acto del héroe sería un mero suicidio y los sobrevivientes salvarían una vida sin sentido. Pero la vida rescatada de la Muerte tiene un sentido: el triunfo del ideal. 
El héroe se arroja sobre la granada pero les dice bien claro a todos: “muero para que vosotros triunféis”, es decir, “muero así para que triunfemos todos”, “muero así para que triunfe el ideal”, “¡triunfad!”; no
les dice “Os regalo la vida”.

¿Y cómo se los dice?: carismáticamente.

Todos lo escuchan con la Sangre; por eso no sienten que le deben la vida al héroe sino que deben triunfar, derrotar al Enemigo, cumplir con su mandato.

¿Entonces hay orden? 

Sí, pero no el orden artificial de la organización militar sino la formalidad de la Mística: en el instante de arrojo, el héroe es el líder carismático de sus Camaradas y su último pensamiento es una orden que todos acatarán. Una orden dada fuera de la jerarquía militar, desenganchada de la cadena de mandos, pero dotada de mayor fuerza que cualquier disposición exterior porque ha sido emitida dentro de cada uno, simultáneamente con la explosión de la Muerte. Bajo la forma Mística del ideal, los Camaradas han recibido, en un instante único, la orden del líder carismático, que lo es porque en esa instancia absoluta los supera a todos con el valor heroico de su acto.

Regresando a la comparación anterior, ahora se puede apreciar mejor la diferencia entre la amistad y la camaradería: los amigos pueden darnos mucho, incluso todo lo que tienen; tal vez hasta den la vida por nosotros; pero sólo los Camaradas nos darán algo mayor que sus vidas, incluso mayor que nuestras propias vidas, esto es, el ideal. Sólo un héroe, o un Camarada, creerá en nosotros como héroes o Camaradas y nos ordenará seguir al ideal, nos señalará el ideal, nos revelará el ideal, nos aproximará al ideal.

Ser amigo es estar ligado a un corazón ajeno. Ser Camarada es estar comprometido con un ideal; significa asumir, en el momento oportuno, la instancia absoluta del héroe; si fuese necesario, liderar carismáticamente a los Camaradas, ordenar la marcha hacia el ideal, morir por el ideal.
“Alemania, un día te elevarás radiante / aunque Nosotros tengamos que morir / ... / ¡Sí, nuestros Estandartes son superiores a la Muerte!”

Pero no siempre los héroes tienen que morir. Héroe es también aquél que lidera a sus Camaradas en el instante absoluto y los conduce directamente a la victoria. Y todos lo siguen, persuadidos, arrebatados, ganados, porque saben carismáticamente, con la Sangre, que él ha visto el ideal y se propone realizarlo.
Se cumple así un principio universal de la Sabiduría Hiperbórea; “uno conduce a Camaradas y el ideal se realiza”.”

Muy pocos entenderán este texto, incluso algunos que lo comprendieron, prefieren obviarlo, incluso algún iniciado en algún instante de confusión le dió el título de camarada a algún traidor.

Un Camarada no es un amigo, o un compañero del club de la nueva Era hiperbórea. Un Camarada en la Sabiduría Hiperbórea es el virya que está en el camino de la liberación del espíritu, de su propio espíritu.
Quien dejó la coordenadas de salida de la forma mas sencilla posible fue NIMROD DE ROSARIO, esas son las pautas para alcanzar el Origen y ser Libres del Gran Engaño, cualquiera que tergiverse esa Verdad sólo es una Quimera, sea una vraya de cartón, un no yo difunto de papel, una youtuber delfínica, profanadores de runas y orgías, o un psicólogo de Melkisedeck.
Despierten de una vez. Lean la obra completa, intenten comprenderla, y aceptarla, si es que quieren salir de la Cárcel Material. Estamos sobre el final.

Salud a los que están en el Camino de Retorno al Origen.




MEMES ANTICÓSMICOS





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